1-ra parte (acto # 1)
El pueblo se encontraba silencioso y cautivo.
El sol como siempre resplandeciente y continuo, el viento guardaba su distancia entre los arboles de níspero.
El momento ideal para alguien nacer. Pero no fue así y espero ser lo menos trágico.
Fue una noche y hacia frio, el viento levantaba las láminas de zinc de la casa de madera. El único doctor del pueblo estaba en la ciudad y las parteras tenían miedo.
Sobre la mesa reposo una taza de café la cual nunca se consumió, la espera de 9 meses salió a flote. Los gritos de mi madre opacaban los intervalos de silencio de los truenos. Los relámpagos con sus luces festejaban el momento.
Los cuatro años siguientes son eco en mi memoria, millones de estalactitas sobre mi cabeza. Un poso seco y árido al cual deseo Bajar porque estoy aun sediento.
Año 1985 (acto#2)
Fui ala escuela como todos los demás.
Me levantaba temprano para llegar de primero, lustraba mis zapatos hasta ver reflejada la malicia. Pellizcaba mis mejillas para ocultar la fatiga.
Asistía a los aquelarres de mi abuela aunque ella diga lo contrario, caminaba por los rieles hasta llegar alas estrellas un perro rojo nos acompañaba siempre la grasa de el tren teñía mis pantalones cafés acanalados, las mujeres me esperaban para empezar la fiesta conmigo. En el charco del diablo se bañaban desnudas a la hora del bautizo.
Año 1987(acto#3)
Poco a poco veía como se despedían los arboles de pino, mi familia tiro todos los santos.
Poco apoco el humo de la ciudad nos daba la bienvenida. Los pitos de los carros repetían mi nombre.
En el carro que arribamos nunca hubo espacio para: el parque del pueblo, el sótano. Mi lugar preferido, el perro rojo, la casa donde estaba dibujado el diablo, mi mejor amigo, el lugar donde me bautizaron, el rio donde creí que me ahogaba, el abraso de mi padre, el columpio donde murió la niña, el espacio de memoria y el tiempo perdido.
Todo esto fue dejado. Este lugar es más grande y mis dejavus aun persisten. No me he levantado una mañana sin sentirme excitado .hace un mes fui reclutado, nos obligan ha hacer fila a caminar a unísono, a tomar distancia, hasta me han rapado, todos vestimos iguales y nuestros uniformes son fríos y oscuros en este lugar no se puede pensar en voz alta.
Ayer estuve tres horas bajo el sol. Por haber apuñalado aun compañero. Tres veces consecutivas con mi lapicero
Aunque la mejor hora es la de el recreo ya nadie juega conmigo. Creo que los otros niños no comprenden mis juegos.
Los años pasaron de largo sin dejarme sentir, el reflejo del viento, escuchar la luz de las estrellas o el estéreo del silencio.
Los días de descanso pasaron mas rápido que de costumbre al mismo tiempo grandes actores, todos trabajaban dentro de una obra llamada el mitómano del pueblo, fue una obra basada en la historia de una ciudad conocida como el gran universo, nombre dado a su gran expansión, una ciudad que no dejaba ver sus limites, un lugar para los desplazados, drogadictos, actores, prostitutas, homosexuales, ricos, pobres, poetas, músicos y escritores. El nombre del teatro se llamaba Caos, hay vivía Dios, bueno así le decían era un señor trigueño, usaba zapatos blancos de mocasín, pantalón blanco y camisa purpura, usaba una gran correa de imitación cuero, una gafas oscuras las cuales ayudaban a ocultar su ceguera, no asistía a ninguna iglesia, vivía en el barrio santo al lado de la loma de la cruz, donde se divisaba todo el universo, en aquel lugar sonaba toda la música en fin.
El teatro tenia espacio para tres mil personas aunque solo se acondicionaban sesenta y siete puestos reservaban treinta, compraban la boleta siete y terminaba asistiendo solo uno.
Dentro del caos tuve barios amigos, y también algunos enemigos mis amigos grandes actores, mi madre y mi novia nos ayudaban con algunos personajes y un sinfín de actores extras todos conocidos en el barrio, entre ellos uno que describiré precisamente, aunque nadie me lo crea.
1.75 de estatura, ojos café, nariz grande y puntiaguda la cual acentúa un gran sonido nasal a la hora de hablar, flaco, blanco y encorvado, dentadura perfecta, cabello oscuro, un gran lunar a lado derecho sobre la parte superior de su labio, imprudente y de mal hablar, una arritmia casi crónica a la hora de caminar, no bebe, no fuma, no toma café, amante a la pornografía Sico rígido limpio y ordenado , odia la pedofilia, la zoofilia, la necrofilia a los malos políticos también, no pertenece a ningún grupo social pero odia al sistema, aunque de el viva, su nombre era hosten.
Yo Ya he renunciado al trabajo aunque siga trabajando , tengo un sólo traje formal me acuesto tarde y nunca madrugo, siempre llego temprano aunque algunas veces nunca llegue mis jeans están rotos y mis converse siempre están sucios, , camino despacio y sin prisa como el viento que pasa entre los árboles de nísperos, ese soy yo, eso creo, no he cambiado mucho y ya han pasado 24 años he probado lo dulce lo acido, lo bueno y lo malo, fui adolescente ,niño , hombre y anciano, practique la magia blanca, negra, azul y de todos los colores hasta quedarme dormido, enloquecerme y volar sin pantalones, hasta ese día no había conocido a él mitómano del pueblo.
La hora no había sido acordada, hosten llegó sin anunciarse, la tarde estaba fría y callada, caminamos algunas calles hasta llegar a las estrellas. Conté 21 escalones. Había fumado tres cigarros consecutivos durante el camino. El lugar olía a incienso y estaba desordenado Algunas botellas de licor y colillas tiradas en el piso adornaban el terreno, una puerta entre abierta me invitaba a continuar avance algunos pasos antes de darme cuenta que para ese momento ya estaba solo, mi corazón se acelero de repente no se porque La puerta pronunció algunas frases que no pude entender en ese momento; anunciando mi llegada. La oscuridad penetro hasta lo más profundo de mi alma raye las paredes intentando encontrar una luz escuche una fuerte respiración dentro de la habitación. Un fuerte escalofrió se apoderó de mi cuerpo luego escuche tras de mí el cerrar de la puerta. Quebré los vidrios de la ventana- por fin pude ver algo. La habitación estaba casi vacía escuche una voz que me imitaba el temor se reprodujo dentro de mi mente y mi memoria frente a mi visualicé al mitómano del pueblo, le di mi espalada me abalancé contra la puerta, la golpeé varias veces hasta derribarla. El latido de mi corazón no permitió escuchar más mis pensamientos me siento perplejo aun al recordar lo que vi en ese momento.
El mitómano del pueblo.
